Entradas

Take today

I have a past, don't live in. I have a future, not thinking about it. I focus on this step, this obstacle, this moment, it's mine, I own it. Take today.

Desintoxicación

Aceptar una realidad puede ser más difícil que la realidad misma. Aunque algo sea hyper real, si no lo aceptas, puede no serlo para nada. El proceso de desintoxicación se basa en el retiro del agente. A pesar de la lógica aplastante, se prefiere la ignorancia y buscar la improbabilidad. Dicen que la esperanza muere al último, porque lo improbable estimula. Aceptar, libera. La paradoja de querer lo prohibido. No gastes energía en causas perdidas. La causalidad casi siempre va precedida de una asociación. La asociación no es causalidad. Sé lo que disfrutes. Que tus mentiras no se conviertan en tu realidad. Critica con dureza. Nadie prefiere el estímulo adverso. Haz, acepta, sobrelleva. Mejora. 24/Mayo/2017 02:26 a.m.

El totalitarismo de la cotidianidad.

Tener una banda o artista favorito es ilógico, no puede gustarte todo lo que hace alguien, el fanatismo es un mal conformista, es mucho más sencillo agruparlo todo. Hay álbumes buenos, aunque sigue siendo un término totalitario, fe ciega, es muy difícil tener 14 canciones que valgan la pena. Hay canciones buenas, y que no te agrade religiosamente el trabajo de alguien está bien. En fin, esto es algo que a nadie le importa pero no cabía en un tuit, y escribir es una bonita forma de justificar lo que pienso.

Sin palabras

Imagen
Tengo una habilidad asombrosa para no encontrar las palabras adecuadas y esto me ha obligado a muchas veces quedarme callado, simplemente escuchando la verborrea del otro, ese vómito de palabras como tratando de demostrar que son más interesantes que tú. Como una forma de castigarme por no tener la necesidad de decir algo. Casi siempre las palabras que encuentro terminan siendo preguntas, me gusta saber más, aunque después de un rato parece más un interrogatorio que una charla cordial, ¿A quién le gusta que indaguen en tu vida? Es más fácil contar cómo fue que terminaste comiendo un elaborado platillo de comida japonesa. Se cree que la vida se trata de coleccionar momentos, estamos en una competencia por  ver quién tiene más fotos, no nos basta con guardar en nuestra memoria aquel bello atardecer, tenemos que fotografiarlo para que los demás vean que estuvimos ahí, necesitamos convencerlos de que lo que vieron nuestros ojos fue cierto, o tal vez necesitamos convencernos a nosotros ...

El amor es eterno mientras dura

Si tuviéramos la conciencia de que las personas son libres de irse cuando quieran, las cosas serían más fáciles. Pero no somos lo suficientemente inteligentes para entenderlo así, nos aferramos a las personas como un niño al dedo de su madre. Personas ajenas, que meses atrás no tenían ninguna relación con nosotros, personas que si hubieran muerto meses atrás, tal vez solo hubiéramos hecho una mueca de desagrado como cuando te va mal en un examen.  Qué  engreídos somos. Pero es parte de nuestra naturaleza, apropiarnos de las cosas. Nos creemos dueños de los animales, de los árboles, prácticamente de cualquier cosa que nos pongan enfrente.  Trato de ser crítico, en serio lo hago. Trato de cuestionar las cosas, de hacer válida la hipótesis nula. Sobre todo desde que soy consciente de ciertas cosas.  Antes había dicho que no quería ser un viejo tan sabio, porque significaría que me equivoqué mucho, pero he cambiado de opinión, quiero equivocarme todo lo que pueda, tal ve...

Yo elijo cuándo se termina el día.

Una de las libertades más maravillosas que tenemos es el poder decidir cuándo dormir (casi siempre). Al decidir que ya queremos dormir, podemos ponerle fin a un día muy malo.  Un día tan malo como el de hoy, 3 de marzo. Sí, hoy. 3 de marzo.  Porque el 3 de marzo se acaba hasta que yo me duerma, sin importar que según la sociedad, después de las 23:59:59 hrs ya es 4 de marzo. NO Es 3 de marzo hasta que yo me duerma, porque tengo el poder y la libertad maravillosa de decidir cuando quiero que se termine este pinche día feo.  Y ahora sí, siendo las 26:33 hrs del 3 de marzo, como decido que ya quiero dormir, ya se puede terminar el día. 

Detrás de un EKG, casi siempre hay alguien.

Esta semama tuve la oportunidad de rotar en el piso de obstetricia, donde se encuentran hospitalizadas las pacientes después de un parto o una cesárea.  Y quiero hablar sobre alguien. Digamos que se llama María. Conocí a María el sábado pasado en mi guardia de tococirugía. Aproximadamente a la 1 a.m. salí al triage para pasar a una paciente, había 3 pacientes esperando, todas con la misma cara de angustia: una primigesta que acudía por dolores típicos del trabajo de parto, una secundigesta con ruptura franca de membranas, que venía acompañada de una trabajadora del hospital al parecer, y María.  Las interrogué muy rápido, ya que no había enfermera haciendo el triage (bien raro), e inmediatamente pasé a María, un interno se molestó porque no pasé a la "recomendada" y el estaba preparando la cama para ella, no le hice caso y pasé a María de todas formas. María era " primigesta, joven, en el tercer trimestre del embarazo" ( frase que se me quedó grabada de mi peculiar ...